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Les Horaces

Compositor: Salieri Antonio

Partitura vocal

Aria, Act I Sc.I PDF 0Mb

Partituras de orquesta

"Les Horaces" PDF 4Mb
voices, orchestra
Cast
Old Horace (bass-baritone)
Young Horace (tenor/baritone)
Curiace (tenor)
Camille (soprano)
A woman of Camille's retinue (soprano)
The High Priest (bass-baritone)
Valère (baritone)
A Roman (bass-baritone)
An Alban (bass-baritone)
An oracle (bass-baritone)
Orchestra
2 flutes, 2 oboes, 2 clarinets, 2 bassoons
2 horns, 2 trumpets, timpani, strings
Wikipedia
Antonio Salieri (Legnago, 18 de agosto de 1750-Viena, 7 de mayo de 1825) fue un compositor de música sacra, clásica y ópera, y director de orquesta italiano.
Pasó la mayor parte de su vida en la Corte imperial de Viena, de la que fue compositor y maestro de capilla. Su filosofía artística se resume en el título de una de sus óperas célebres, Primero la música y luego las palabras.
Músico de gran valía y dotado de especial talento, se dedicó a la enseñanza. Salieri ha visto su nombre unido a una presunta rivalidad con Wolfgang Amadeus Mozart, rivalidad que contiene, además de acusaciones de plagio, una más grave, que es la de haber causado la muerte del compositor de Salzburgo, episodio sin ninguna base histórica y que ha sido recreado primero en un poema por el poeta Aleksandr Pushkin, en el que se inspiró el compositor Nikolai Rimski-Kórsakov para hacer una ópera de nombre Mozart y Salieri; y posteriormente por el escritor británico Peter Shaffer para escribir la obra de teatro Amadeus, llevada a la pantalla grande con éxito de público y crítica por el director de cine Miloš Forman en una película homónima​ que recibió ocho premios Óscar, e interpretada en su papel por el actor estadounidense F. Murray Abraham, con el que obtuvo los premios Óscar y Globo de Oro.
Durante su carrera tuvo como alumnos a músicos noveles que lograron gran renombre como Beethoven,​ Schubert,​ Liszt, Czerny y Hummel. Entre sus pupilos estuvo incluso uno de los hijos del propio Mozart, lo que vincula una vez más sus nombres y ayuda a desmentir la leyenda de la mala relación existente entre ambos compositores.​
Creció en casa de su padre, que era zapatero de oficio, y ayudó en el negocio familiar aunque desde joven estuvo interesado en la música. Desde muy joven, Salieri, que había estudiado violín con Giuseppe Tartini, se trasladó, tras la muerte de sus padres, junto a su hermano Francesco, primero a Padua y luego a Venecia para aprender el arte del contrapunto en la escuela de Giovanni Pescetti. En Venecia conoció a Leopoldo Gassmann, Kapellmeister en Viena, el cual se lo llevó con él en 1765-66 a la capital austriaca, a la corte de José II de Habsburgo. A la muerte de Gassmann, acaecida cuatro años después, asumió el papel de compositor de la corte.
Así comenzó una carrera fulgurante que lo habría llevado a convertirse de manera permanente en maestro de capilla en la corte de los Habsburgo (aunque solo ejerció ese cargo desde 1778 a 1790) si no hubiera sido porque prefirió el rol de compositor y profesor en la misma Corte. A sus primeras óperas —Las mujeres letradas (Le donne letterate), de 1770, y Armida, del año siguiente (su primer éxito duradero)—, le sigue la composición de la ópera que lo consagra en el panorama musical de la época, L'Europa riconosciuta, encargada por la emperatriz María Teresa de Austria y que fue ejecutada en la inauguración, el 3 de agosto de 1778, del Nuovo Regio Ducal Teatro de Milán (actual Teatro de La Scala). Hay que señalar que esa misma ópera sirvió para la reapertura del teatro el 7 de diciembre de 2004 tras un largo período de restauración.
Salieri, que había conocido en Venecia a Metastasio y Haydn, del que fue muy amigo, viajó mucho durante su vida para seguir las representaciones de sus muchas óperas; por eso vivió durante cierto tiempo en París (donde conoció a Gluck, Piccinni y Hasse), Milán, Venecia y Roma. Fue uno de los autores más prolíficos tanto en música de cámara y sacra como de óperas «a la italiana» de su época.
Ocurrió en los años alrededor de 1790 que Mozart, entonces en la cima de la fama, acusara a Salieri, cuya popularidad decaía, de plagio y de querer atentar contra su vida. Según el historiador Alexander Wheelock Thayer, las sospechas de Mozart podrían tener origen en un episodio ocurrido diez años antes, cuando Mozart vio cómo Salieri le quitaba el puesto de profesor de música de la princesa de Wurtemberg.
Cuando la ópera de Mozart Las bodas de Fígaro tuvo en principio un juicio negativo tanto del público como del propio emperador, el compositor acusó a Salieri del fracaso y de haber boicoteado el estreno («Salieri y sus acólitos moverían cielo y tierra con tal de hacerlo caer», comentará el padre de Mozart, Leopold, refiriéndose al primer fracaso de su hijo, fracaso solo temporal, como demostrará más adelante el éxito de esta ópera). Pero en aquella época Salieri estaba ocupado en Francia con la representación de su ópera Les Horaces, por lo que es improbable que realmente haya tenido la posibilidad de decidir a esa distancia el éxito o el fracaso de una ópera.
Mucho más probablemente (y siempre siguiendo a Thayer), quien debió de instigar a Mozart contra Salieri podría haber sido el poeta Giovanni Battista Casti, rival del poeta de la corte Lorenzo da Ponte, autor del libreto de Figaro. Una confirmación indirecta de hasta qué punto esta disputa entre Mozart y Salieri pudo haber sido algo artificialmente montado está en el hecho de que, cuando en 1788 este es nombrado Kapellmeister, en lugar de proponer para la ocasión una de sus óperas prefirió reeditar Las bodas de Fígaro.
Muchos artistas y escritores se ocuparon de esta dualidad entre Mozart y Salieri. En el terreno musical y dramático hay que citar al compositor Nikolái Rimski-Kórsakov, que escribió en 1898 una ópera (Mozart y Salieri), el dramaturgo Peter Shaffer, que sobre este tema escribió en 1979 la obra de teatro Amadeus, y sobre todo el director Milos Forman con la película del mismo nombre de 1984, basada en la obra de Shaffer,​ ganadora del premio Óscar y reeditada recientemente en DVD con la inserción de fragmentos no incluidos en su estreno en cine.
A los sesenta y tres años de edad, Salieri alternaba sus clases con un puesto en la Orquesta de Viena. Allí, el 8 de diciembre de 1813, en un concierto de caridad para los soldados heridos en la batalla de Hanau, junto a Hummel, Meyerbeer, Louis Spohr, Ignaz Moscheles, Domenico Dragonetti y Andreas Romberg, forma parte de un gran grupo de músicos de la orquesta dirigida por un antiguo discípulo suyo, Ludwig van Beethoven. El maratónico repertorio comprendía los estrenos de varias obras del propio Beethoven, entre ellas la Séptima Sinfonía y La victoria de Wellington.
En sus últimos años de vida, Salieri vio cómo su salud empeoraba repentinamente y de modo irreversible. Quedó ciego y pasó los últimos años de su vida internado en un hospital.
Salieri está enterrado en el cementerio central (Zentralfriedhof) de Viena. La leyenda atribuye a Schubert, su alumno predilecto, la dirección del Requiem que el propio Salieri había escrito tiempo atrás para su propia muerte. Sin embargo, es altamente improbable que el austriaco tomara la batuta en aquella ocasión.
Véase: Anexo:Composiciones de Antonio Salieri
Salieri compuso treinta y nueve trabajos para el teatro.
A finales de 2015, el musicólogo alemán Timo Jouko Herrmann descubrió la célebre, por considerada leyenda, cantata Per la ricuperata salute di Ofelia. Compuesta en 1789 para la soprano Nancy Storace, sería la única obra escrita conjuntamente por Wolfgang Amadeus Mozart y Salieri, sobre texto del común letrista de óperas Lorenzo Da Ponte.
Entre sus composiciones instrumentales destacan dos conciertos para pianoforte y un concierto para órgano escritos en 1773; dos sinfonías, La veneziana (con partes utilizadas en las oberturas de dos óperas) e Il Giorno Onomastico, ambas escritas durante su juventud en Venecia; un concierto para flauta, oboe y orquesta en 1774; un triple concierto para violín, oboe y violonchelo; un conjunto de veintiséis variaciones sobre La Follia di Spagna (1815), con violín y arpa solistas, escrito como ejemplos de instrumentación; y diversas serenatas entre las cuales es de suma relevancia nombrar Armonia per un tempio Della notte.